Se extinguieron las damas?
Cuando se han superado la barrera de los treinta, solemos
mirar con algo de nostalgia lo que se vive en los veinte pero últimamente más
que nostalgia siento algo de confusión porque no recuerdo haber vivido en mi
anterior juventud, lo que viven y/o han vivido las mujeres de veinte en estos días…
Debo confesar que me he sentido mojigata y obsoleta a mis treinta y cuatro, mientras
escucho con asombro historias contadas por algunas mujeres en sus veinte… han logrado sonrojarme con historias de cama
y con el desparpajo con el que hablan de sus aventuras y sus conquistas. Las he visto manejar doble vida y doble moral
al mejor estilo de los políticos colombianos y sin espabilar siquiera, seguir
sus vidas atropellando lo que se entrometa a su paso.
Con chip masculino…
Será que en algún momento de la vida, la genética invirtió
los chips? Ahora la mayoría de las jóvenes viven la vida al límite, cambian de
brazos y de catres con la misma facilidad con la que escriben en el teclado de
la blackberry o en la pantalla del iPhone, tropiezan en la vida y en la
ortografía con desfachatez y total indiferencia. Se enamoran y desenamoran con la rapidez con
la que acomodan su capul a más de medio lado de su cara y se han vuelto
totalmente indolentes a la edad, estado civil, situación laboral y nacionalidad
de su compañero de turno… ¿Será que en verdad no sienten?
Atrás quedaron las mujeres que se ilusionaban y soñaban con el hombre perfecto. No me parece mal que se hayan espabilado pero ¿que hacemos ante esto? ¿Porque perder la compostura y la decencia con quien solo se va a burlar de ti?
¿Me estoy volviendo vieja o es que la prudencia se acabó?
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